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miércoles 10 enero 2007

Un gofión nos canta desde el cielo


El día que empecé a escribir en mi anterior blog (Diario de un creativo) me pregunté qué debía escribir en él. Se supone que un blog no es más que una extensión de mis pensamientos en la red, un modo más de compartir lo mío con los míos y con el resto del mundo.

Hoy, 10 de enero de 2007, por primera vez no tenía claro si debía o no escribir en él.

Este blog se debe teñir de luto por la pérdida del padre de una amiga, una hermana..... un amigo.

 Alberto de la Torre nos deja a una edad temprana, a la que no estamos acostumbrados a perder a alguien tan querido. Y lo hace después de luchar contra una enfermedad de nombre prohibido porque marca una fecha para la ausencia. Una lucha en silencio, valiente y de frente.... hasta que no ha podido más. Hace escasas horas su voz profunda ha dejado de cantar.

Por la música vivía y por ella perdurará en la memoria de cuantos le vieron cantar con Los Gofiones durante los 31 años que llevaba recorriendo plazas de Canarias, y anteriormente con la Tuna Universitaria del S.E.U. de la Universidad de La Laguna, de la Coral Universitaria, del Coro Diego Durón, etc......

Muchas han sido las notas que han marcado su vida y la de su familia, pues fue la música la que hiló las vidas de su esposa y sus tres hijos.... no me cabe duda alguna..... es la mejor herencia que han podido recibir en vida.

Recuerdo cómo se reía cuando íbamos a su casa para cambiarnos para salir en carnavales, cómo ensayaba en solitario las notas que después compartiría con sus amigos y con el público.... cómo vivía. Y es con esa imagen con la que me quiero quedar.

Descansa en paz, Alberto.