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lunes 19 enero 2009

Lo siento compis.... esta botella, se queda en casa...


 

Hace pocas semanas les contaba mi experiencia en una cata de Ron Cacique, a la que acudí, auspiciada por Diageo. Entonces no podía ni imaginar que la misma empresa me iba a seleccionar como uno de los 10 blogs españoles que iban a recibir un obsequio a través de Bloguzz.

Para los amantes de las marcas como yo, la imagen corporativa es uno de los pilares en la comunicación actual y uno de los factores de empatía con un producto. Pues bien, el señor Tom Browne jamás pensó que el boceto que ilustraría en una carta de restaurante se convertiría en uno de los mayores iconos gráficos de la historia: el Caminante. Se cuenta que es un dibujo de John Walker, fundador de la firma, y que fue publicado por primera vez en 1908 en un anuncio en la prensa local. Un símbolo que pese a los diferentes cambios estilísticos que ha sufrido logra conservar hoy día su impronta inicial.

Johnnie Walker es una de las 5 bebidas más consumidas y mejor valoradas y será por algo... su imagen siempre ha disfrutado de una energía distinta a la de la competencia. Siempre se ha diferenciado por ese aire dinámico que su lema corporativo le confiere.

Pues bien, para celebrar el siglo de existencia de dicho lema la empresa ha fabricado esta edición limitada de sus etiquetas más preciadas: la Black Label; aquella que guarda en el interior de la botella un whisky de, al menos, 12 años de maduración en barrica. Y es por la botella por la que quiero empezar a hablar.

Pero permítanme regodearme en mi suerte... jejejejeje

 El pack, como ven en la imagen, se presenta en un lujoso estuche de cartón impreso en tinta dorada y con acabado mate muy elegante y agradable al tacto. Pero es en su interior donde descansa el lujo.

Estratégicamente colocada en un estuche secundario, con una finalización de troquelado espectacular e impresión a negro y tinta dorada con acabado en barniz mate con reservas UVI, nos encontramos la botella. Una botella franqueda por el interior dorado del estuche que inteligentemente lleva la mirada a la espectacular botella. Soplada en vidrio negro y estampada con oro auténtico (no tinta dorada) mantiene las líneas habituales del producto, pero le confiere un estilo completamente distinto.... más arriesgado y elegante.... más lujoso....

La acompaña un pequeño folleto con gran cuidado de impresión y una selección de papeles brutal. Es una pena no poder dárselo al tacto a cuantos entienden de la materia, pero créanme que la calidad de impresión es sólo digna de la del excelente papel elegido. Me encantaría conocer qué imprenta se ha encargado del trabajo y el equipo creativo que lo ha desarrollado.

La cata la haré en una ocasión especial, cuando pueda apreciar con tranquilidad y dignidad tan preciado contenido.... Me agenciaré de expertos consumidores de la marca que seguro pagarán con ibéricas viandas tan preciada invitación.... juajuajuajua...

Disculpen la calidad de las fotografías pero no tengo estudio para hacerlas.... aqui tienen las tres que mejor quedaron para que se hagan una idea del pack:

         

Asi que, entre una cosa y otra, tengo en casa prácticamente la élite de las bebidas alcohólicas: una botella de Ron Cacique 500 y otra de Johnnie Walker Black Label (y encima edición limitada)..... pero lo siento, ambas tienen dueño.... jejejeje...