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jueves 04 junio 2009

Por fin te he podido escuchar....


Es hoy un día duro, muy duro. Pero también es un día feliz, muy feliz. Hoy se cumple un año desde que el gran José Antonio Ramos nos dejara para vivir una nueva aventura allá donde el destino quiso llevarle.

Me gustaría tenerle a tiro de teléfono (qué duro se hace verle cada día en la agenda de contactos de la que no me atrevo a borrarle) para poder decirle que ayer, por fin, pude escuchar su último trabajo juntos sin parar. Very JAR significa demasiado aún como para descolgarlo de mi estantería y ponerlo sin derramar lágrimas en el recuerdo.

Por eso, aproveché que las lágrimas las derramé el martes en el concierto homenaje para intentarlo en un atrevimiento que se vió ensombrecido sólo al llegar al último tema.... Very JAR...... y así será siempre.....

Afronté su escucha como terapia de choque para volver a la realidad anterior, para entrar en un trance que me permitiera llevar a cabo un encargo personal que me llenó de orgullo y me ha servido de terapia personal para despedir como debía a quien confió en mi trabajo casi a la misma altura que en la amistad. Hoy, en el periódico Canarias7, se publica un hecho sin precedentes: su suplemento semanal dedicado a la cultura (El Perinqué) dedica su totalidad a la figura de un amigo, de un grande.... de un gigante: José Antonio Ramos.

Y lo hace por el empeño de Mario Alonso en recordarle a los isleños que uno de los grandes de la cultura de las islas se nos fue. Y el honor me ha venido dado porque, si bien me despedí en lo musical de JAR en el concierto homenaje del pasado martes, aún me quedaba una espinita clavada en el alma y era dedicar un último trabajo a quien en vida me ofreció su completa confianza.

Permítanme no publicarla en el blog por ahora.... digamos que por respeto al favor concedido le debo, al menos, un mañana de exclusividad.

Ayer, por la tarde, me propuse despedir a JAR de nuevo con otro trabajo para él, justo un año después de darme el beneplácito para el último que le hice en vida.... y no había mejor forma que dejarme llevar por los acordes de su magia.... JAR, por fin.... por fin lo pude escuchar.

Ahora, lo único que me queda es redirigirles a la crónica del concierto que he hecho para Zonámbulos.com.

Esta tarde compartiré con todos ustedes en este blog esa crónica y mis dos pequeñas aportaciones a El Perinqué.