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viernes 05 junio 2009

Lo prometido es deuda... Mis dos aportaciones a El Perinqué homenaje


Como les decía ayer, Mario Alonso y José Mendoza (diseñador y maquetador habitual e histórico del suplemento de cultura de Canarias7) me cedieron ayer la portada de dicha publicación para poder rendir un último homenaje gráfico a JAR. Las fotografías, por cierto, son obra de Fernando Palmero y Mavy Sánchez-Mora Porto.

Y la otra aportación era un texto dedicado a su memoria... uno más dentro del maravillo suplemento dedicado a su memoria:

'Very JAR' es el penúltimo capítulo de mi aventura con el amigo José Antonio. El último está aún por escribir en allá donde el destino junte de nuevo nuestros caminos. El primero es un capítulo musical, en el antiguo y denostado CIC de la calle Pérez Galdós de la capital grancanaria. Allí juntó otro gran José Antonio, García para más señas, a más de 50 personas para preparar una serie de conciertos corales en Dinamarca y Suecia. … y JAR era uno de los bajos. Además de cantar, aportaba su talento con el timple en algunos temas de temática folclórica que dedicábamos a la comunidad canaria en dichos países (impagable su Bikina con Humberto y Toni).

En medio, muchos capítulos; desde las esperas en los pasillos del Conservatorio para ir a clases de armonía con Lourdes hasta su escuela virtual de timple (la primera de esa índole)…. Muchas aventuras, quizás demasiadas. Y digo demasiadas porque tal día como hoy cada uno de esos recuerdos es una herida a cicatrizar; cada acorde de su música que suena es un nuevo corte en mi ya arrugada piel del alma.

Pero es éste un texto de esperanza, de realidad consumada y de sueños por cumplir. Un texto que relata que un amigo se hace querer en los pequeños detalles y de esos JAR estaba lleno para todos los que le rodeaban

Con éste cumplíamos más de 10 trabajos en los que JAR había confiado en mí. Todos ellos con plena libertad creativa y sin más imposiciones que las que la vieja amistad y mi propia mente me marcaban. JAR permitía que mi trabajo evolucionara al ritmo que la música me percutía. Escuchas de maquetas y una breve reunión bastaban para definir un concepto, una melodía en tintas planas.

Pero este trabajo fue especial, y son esos pequeños detalles que ahora sería imposible contar los que así lo hicieron. Dos días antes de la producción del disco, y con las pruebas de color sobre la mesa, JAR me llamó para hacer dos cambios: poner un agradecimiento en páginas centrales del libreto y dedicar especialmente varios temas….. ambas, cosas inéditas en los trabajos anteriores. El agradecimiento fue dedicado en página central y sobre su nuevo timple “a los que siempre están presentes, a mi familia y mis amigos”. Las dedicatorias a Sofía, Pilar, Pepe y Jonás en ‘La Leyenda de Ico’,y a su esposa y su hija en el tema que firma y da nombre al disco.

Debo confesar que aún no he escuchado el disco entero. Tal día como hoy hablaba con JAR a las 10 de la mañana acerca de la fecha de entrega del disco en la distribuidora. A las 14 me llegó la noticia que jamás imaginé. Tantas ilusiones puestas en un disco que se convirtió en testamento antes de salir a la calle; un testamento que JAR compuso cual profeta que predice el futuro para sus seres más queridos.

Durante este año que hoy se cumple muchos han querido ponerse en la fotografía de una medalla, de un premio otorgado, de otros no otorgados, muchos han llorado por una causa que jamás les ha apenado, muchos han escrito lo que desconocían y han hecho suyos méritos que jamás les fueron concedidos. Pero muchos más han callado y han recordado a JAR en los discos que han escuchado, en los momentos que han recordado, en las partituras que han aprendido, en los acordes que han tocado, en los mensajes que han dejado, en las lágrimas que han derramado.

La realidad está escrita en todas las hojas que sostiene en sus manos y que puede disfrutar gracias al tesón de Mario Alonso y sus compañeros de la sección de cultura, que han puesto todo su empeño durante este año en que recordáramos los verdaderos méritos de JAR, y que abren ahora sus páginas más especiales para volver a recordar su memoria. Desde lo más profundo de mi corazón, GRACIAS.

La esperanza se cumplió el pasado martes 2 de junio cuando se le dió a JAR el homenaje que él hubiera querido darse: rodeado de su gente para arroparle en una fiesta a la música canaria con mayúsculas. GRACIAS.

Los sueños están por cumplirse: que el timple tenga el papel que se merece en la sociedad y las aulas de estas islas, y que el legado que José Antonio Ramos ha dejado sirva para seguir abriendo caminos hacia ese futuro no tan lejano. Por ello debemos luchar al menos con las mismas fuerzas con las que él luchó.

JAR, amigo, te seguimos recordando. Descansa, por fin, en paz.

Sergio Sánchez

Escrito por Sergio Sánchez Rodríguez a las 12:49 AM
Editado: viernes 05 junio 2009 8:26 PM
CategorÌas: Miscelánea, Música
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