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miércoles 14 mayo 2008

D.E.P. Rufo, mi hermano de cuatro patas


Escribo este correo con el poco ánimo que tengo y las pocas fuerzas que me quedan después de llevar 4 días llorando por mi hermano.... con la suerte de que mis lágrimas no correrán las letras de esta carta que ahora escribo. No sé a quién va dirigida, ni si quiera si deseo que alguien la lea, pero sí que toda la energía que en ella deposito sirva para rendir homenaje a Rufo, mi hermano de 4 patas que ayer me dejó para poder correr lo que sus articulaciones ya no le permitían.

Escribí hace meses la tristeza que su enfermedad me causó, pero ahora no puedo sino llorar en código binario por una muerte, que no por anunciada es menos dolorosa.

Llevaba tiempo enfermo, pero no creímos que durase tan poco entre nosotros. El 20 de junio hubiera cumplido 12 años.... una docena de años de alegrías, ladridos, besos a lengüetazos, paseos, lágrimas a su siempre discreto oído, muchas .... tantas cosas....

El domingo pasado la noticia me caía como una jarra de agua fría en la cara.... al llegar a almorzar a casa de mis padres como semanalmente hago, me lo encontré allí.... tendido en su sitio, gimiendo con una mezcla de alegría por verme y pena por no poder levantarse. Mis padres no quisieron que yo sufriera días atrás cuando empezó a perder movilidad.

¡ Maldita displasia ! ¡ Maldita vida ! .... Aún me quedaba tanto por vivir con él..... y teníamos que ayudarle a morir para que no sufriera ni un sólo instante más, por egoísmo de quererle tanto.

El lunes fui a trabajar como alma que empuja el diablo..... sin ánimo, sin vida.... me quedaba sólo una tarde, una noche y una mañana para pasarla a su lado.... y para demostrarle aún más que le quería como lo que era: un hijo, un hermano, un tío.....

La vida me quiso regalar grandes momentos ese tiempo... recuperó levemente la movilidad, lo justo como para contentar a este ahora herido corazón con nuevas caricias, miradas cómplices.... No hay nada más duro que tener una hora para el juicio final y que todos lo sepan menos quien se enfrenta a él...... es como una película de Hitchcock, en la que sabes todo pero no puedes avisar..... así me sentí.......

Gracias la bondad de mis padres y a la de un veterinario que más que profesional es humano, le permitieron morir en la casa en la que tan feliz ha sido.... en mis brazos.... con la última mirada cómplice que nos hemos lanzado, con las últimas caricias que mis manos le pudieron dedicar hasta que expiró mientras me miraba adormilado..... "Tranquilo Rufo... ya es hora de descansar... no sufras más...."..... y un gemido sirvió de adiós.... de un tan triste adiós.....

Ahora todos los rincones de la casa están vacíos, todos los pequeños ruidos son de él, todas nuestras miradas se dirigen al piso, a sus rincones favoritos...... ¡cuánto le echo de menos!

No entiendo a quienes maltratan, ignoran a los animales... Rufo nunca fue una mascota, siempre fue un miembros más de la familia.. un hijo, un hermano, un tío..... no puede ser sustituído, y así será...

GRACIAS a cuantos se interesaron por él, a quienes le quisieron, a quienes ayer y hoy han llamado y enviado mensajes... perdón por no contestar... aún no puedo hablar del tema. Gracias a Javier por sus consejos, a Esther y mis compis por su comprensión, a mi tía Loly por su cariño, a Jose, Txema y Desi por su cariño y complicidad. GRACIAS a la vida por dármelo......

Compañero, amigo, hermano.... descansa en paz. Que la vida nos junte cuando quiera. Siempre será un placer vivirla a tu lado.

Descansa en paz, Rufo. (20/06/1996 - 13/05/2008)