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martes 16 diciembre 2008

Totoyo Millares: el homenaje en vida.


Totoyo es uno de esos personajes que entran en tu vida para alojarse en ella casi sin querer; y he dicho personaje con todas las de la ley. Porque por encima del artista está la persona... y Totoyo es único.

Con la sabiduría que las cinco cuerdas del timple le dieron y la herencia y vivencia que atesora su mente, fue maestro de maestros. Olvidado casi hasta la extenuación por un mundo "cultural" canario infectado por fenómenos más vendibles (léase Sabandeños, Mary Sánchez, etc...) Totoyo fue y es un referente en la música popular canaria que dió origen y sentido a proyectos que hoy conocemos ya como tradición: el timple como instrumento solista y Los Gofiones.

Creció en una casa de artistas plásticos y poetas, pero con sólo 10 años despuntó firmando su primer método para aprender a tocar el timple. Por el aula de su escuela pasaron más de 40.000 alumnos mientras grababa casi un centener de discos y compartía vivencias com gente como Rafael Alberti, Maria Callas, Pablo Picasso, Winston Churchill y un largo etcétera de personalidades que no le sirvieron de mucho cuando los productores y las casas discográficas le quisieron dejar de lado.

Tras un exilio más o menos voluntario, dependiendo de la versión que uno escuche, la Mancomunidad de Municipios de las Medianías de Gran Canaria, en figura de su actual gerente D. José Sanabria, le rescató y lo plantó de nuevo sobre un escenario en lo que ya era una cita ineludible para los amantes de la "guitarra chica": Medianías del Timple.

Es allá por el 2004 cuando conozco a Totoyo en ese entorno, para diseñar el cartel de la edición de dicho certamen, y posteriormente del disco que se editaría con las grabaciones de los conciertos.... uno más para la cuenta de Totoyo. Es este proyecto el que me permitió intimar con uno de los mitos de mi extrañado amigo JAR. La meta era rediseñar uno de sus discos más triunfales: Antología del Timple (volúmenes 2 y 3) en una nueva edición que estaría protagonizada por las fotografías de su ex-mujer posando con un precioso cofre que encerraba uno de sus más preciados timples. La experiencia fue, simplemente, sublime. Cada palabra que salía de su boca rezumaba sabiduría, experiencia.... y la docilidad con la que se permitía aconsejar en todo momento alejaban la imagen de artista encumbrado que le precedía años atrás. Tener en mis manos un timple pintado por Picasso fue un ejercicio de responsabilidad y osadía.... y Totoyo le restaba importancia al hecho.... "era una persona muy cercana".

Lo cierto es que pocas semanas después JAR me contó el proyecto que devolvería a Totoyo a los escenarios de forma definitiva: el disco "Las Manos del Maestro". Todo un homenaje de devoción por parte de su alumno más internacional y una declaración de intenciones por parte de JAR para devolver a Totoyo parte de lo que de él había aprendido. El resultado: sublime. Y permítanme no hablar mucho más del tema.... aún no tengo el alma preparada para recordar ciertos momentos jar-eños.

Bueno... el caso es que Totoyo recibirá el próximo 30 de diciembre un homenaje en vida, en forma de concierto benéfico protagonizado por él mismo que, dirigido por Manolo González (Mestisay y alumno de Totoyo) y Carlos Oramas, seguro que será un momento inolvidable que algunos tratarán de borrar para intentar devolver a Totoyo al anonimato escénico, y otros recordaremos como el instante en que se sentó para dedicarse unos rasgueos a salud de los presentes.

Que sirva para honrar al Maestro que allí tocará y al Alumno que le devolvió de donde nunca tuvo que salir.

Asi que.... allí nos veremos....

Escrito por Sergio Sánchez Rodríguez a las 10:12 PM
Editado: martes 16 diciembre 2008 10:13 PM
CategorÌas: Música, Recomendable
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